[Creo un largo, prolongado y ordenado trastorno de los sentidos hasta obtener lo desconocido]
Jim Morrison

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Ansiedad Quebrante

Sólo hay que divagar unos instantes para entender que por este corazón sólo corre sangre, que va y viene, se sumerge muy dentro pero no lo suficiente para quemar esos deseos, esa inquietud.
Pensar, sentir ya no son adjetivos, por momentos se convierten en un verdadero fastidio con los que minuciosamente quemo con el  humo e intento borrar con las cenizas de mis labios, para quedar frente a la ansiedad.
Esa ansiedad de rutina, que mata que vive, con la que se levanta y se acuesta, esa que se lava y se plancha para colocársela  y que nunca deje de acompañar, para que nunca falte, porque no hay nadie, nadie que acompañe mas que esta ansiedad.
Nada vale esconderse, nada vale correr. Me persigue en cada "tic" y me encuentra en cada "toc" del reloj; sólo saluda y se despide, me busca y se va, de a poco quiebra con cada respiración, con cada sutil pensamiento que archivo para desechar después.
... Y justo cuando creí escapar de tu sonrisa, tus ojos; mi sangre empieza a quemar.

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